El Chiringuito de Jugones-Foro Oficial


Perdona si no te llamo amor, por Carlosam_

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Perdona si no te llamo amor, por Carlosam_

Mensaje por JoseMaria_EB el Vie Mar 13, 2015 10:35 am

PERDONA SI NO TE LLAMO AMOR

Deambula por los campos cual zombi moribundo un Madrid 2015 sumido en el hastío. Empecinados los que juegan en perder lo acreditado, se niegan en rotundo a mancharse bajo el barro. Desprovistos por completo del mono de trabajo, no parecen percatarse del escudo mancillado, vilipendiado por cualquiera dispuesto a rebelarse. Un detestable proceder de sobra conocido, transformando en perenne una burda actitud yuxtapuesta a la desidia. Como un púgil noqueado a merced de su adversario, el equipo tambalea en el cuadrilátero del césped. La fragilidad con la que se expone, se antoja inverosímil, cuando hace apenas nada, parecíamos invencibles. Y ahí estamos nosotros, siendo el saco de boxeo que encaja cada golpe, ante la impasibilidad de los jugadores que parecen no inmutarse. Se trata de algo tantas veces visto, que resulta casi utópico no sumirse en el desánimo. O mucho cambia esto, o el final de este guion, está ya muy escrito: Ancelotti puesto en casa y los otros de rositas. La responsabilidad de tal desaguisado (sin obviar al presidente) debe recaer sobre todos, quienes en mayor o menor medida, contribuyen al desastre.

El tozudo entrenador italiano, parece no querer ser consciente de que la mejor versión de su Madrid, ha llegado desde la base de poner en liza a cuatro centrocampistas, da igual quiénes hayan sido, pero en ese número. El equipo así se ha mostrado usualmente más competitivo, solidario, asociativo, rápido, incisivo, eficaz; logrando una perfecta y armoniosa combinación entre toque vertical veloz y contragolpe. Jugando con esa disposición, ha conseguido obtener grandes resultados en partidos importantes. Por el contrario, en otros de no menor importancia, reduciendo a tres los jugadores a poner en mediocampo, la vulnerabilidad del equipo ha sido evidente, las cualidades anteriormente citadas apenas han existido, mostrando una fragilidad aprovechable por los oponentes. Al empeño (verbalizado por él mismo) de mantener dicho sistema, junto a una total insuficiencia de cualquier tipo de plan B, hay que unir, la escasa o nula participación de jugadores fuera del once habitual. Entre la apenas existencia de rotaciones (con el cansancio que conlleva), y la presencia en el equipo titular de jugadores, según el propio Carletto innegociables, no estamos, precisamente, ante mensajes muy halagüeños en pos de conseguir la motivación de una plantilla ávida de ésta. Ante tal tesitura: la pescadilla que se muerde la cola. Tanto el juego como cualquier sustitución (siempre tardías y las mismas), se vuelve intrascendente y previsible. Desde que está aquí, se pueden contar con los dedos de una mano, los partidos que haya conseguido cambiar con un cambio. Como el (cambio) que cada vez más evidente necesita Gareth Bale. Ver jugar al galés, engrilletado en una demarcación que no es la suya, casi que comienza ya a ir contra natura.

Habiendo exterminado al anticristo portugués, diagnosticado como enfermo paranoide, por haber osado a sobrepasar límites insospechados como gritarles o hacerles defender, a los jugadores, sin más a lo que atenerse, la pasada temporada, no les quedó otra que correr. Tampoco mucho. Lo justo para ganar La Décima y la Copa. La Liga no. No les apeteció. Tampoco hay que pasarse. Como consecuencia de haber logrado la Champions, optaron a dos trofeos más. Con poco que ganar, y mucho que perder, consiguieron la Supercopa de Europa ganando un partido al Sevilla, y el Mundial de Clubes ganando dos a no sé ni quién. Dos títulos, los cuales, sirven más para rellenar vitrinas que para otra cosa. A partir de ahí, y como si amparados por un inexistente ciclo ganador brutal, el equipo, inexplicablemente, ha bajado los brazos, perdiendo por completo las ganas de luchar. Desde que comenzó el año, van de excusa en excusa sin medida, todo un repertorio de conjuras, puntos de inflexión, reconocimientos de errores, cerramientos de filas, gabinetes de crisis, y propósitos de enmienda. Un sinfín de ilimitados y manidos tópicos. El último de ellos, resulta tristemente cómico: "Lo arreglamos en el Camp Nou". Veremos a ver qué pasa allí, y cómo llegamos. La más que vergonzosa actitud del equipo no conviene achacarla a las lesiones, que durante una temporada, debes saber que siempre las va a haber. No es una cuestión de ausencias o presencias, sino de una absoluta inexistencia de un concepto básico: echarle huevos.

Contra el humilde Schalke 04 en Champions, una nueva humillación. Un espantoso ridículo rozando la hecatombe. Sin ni tan siquiera, poder permitirnos el lujo de disfrutar del oasis en el desierto que en estos casos suele ser Europa, y cuando creíamos que no podrían caricaturizarse más, tanto entrenador (¿Arbeloa?, ¿Coentrão?, ¡¡¡Khedira!!!) como jugadores, lo volvieron a hacer. Rizando el rizo de la vergüenza, protagonizaron un esperpéntico partido. Aun con el bajo nivel del rival, y la renta de 0-2 obtenida en el partido de ida, el equipo alemán, se quedó a un único gol de eliminar al actual campeón de la competición, consiguiendo un lamentable y bochornoso 3-4 en el Bernabéu. Un estadio, que harto de tanto tragar, acabo sonrojado, abochornado; abroncando, muy cargados de razón, atronadoramente a todo y todos.

Los jugadores, juraron odio perpetuo a Mourinho, declarándole amor eterno a Ancelotti. ¿Amor? ¡Perdona si no lo llamo así! Y de serlo, poco les ha durado el idilio, cuando a las primeras de cambio, una vez más, con un entrenador más, alardean desvergonzados de una desmedida infidelidad yendo andando por el campo. Nada les vale. Ni las manos duras, ni las manos blandas.

Llegado a este punto, en el que son los jugadores quienes hacen y deshacen a su antojo, campando a sus anchas como dueños del cortijo, es el turno, sin duda, del presidente, Florentino Pérez. Esta temporada, se pierda o se gane (quizás así con más motivo aún), las cabezas a rodar en junio deben ser otras. Puede que, y basándonos en el famoso: "él o nosotros", la solución pase por cargarse el "nosotros". No es que el "él" sea Santo de mi devoción, pero me niego a pensar que radique siempre ahí el problema. Tendrá su porcentaje de culpa, pero ni mucho menos todo. No entendería, una nueva destitución de un técnico, sin que ello supusiera el prescindir también de ciertos jugadores y hábitos. Ya está bien. Basta. No hay derecho.


@carlosam_
avatar
JoseMaria_EB
Entrenador
Entrenador

Cantidad de envíos : 30998
Fecha de inscripción : 24/07/2009
Edad : 97

http://twitter.com/JoseMaria_RM https://www.facebook.com/elchiringuitoforo http://www.elchiringuitoforo.com

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.